Ataraxia
Se denomina ataraxia (del griego ἀταραξία, "desapasionamiento") a la disposición del ánimo propuesta por los epicúreos, estoicos y escépticos, gracias a la cual alcanzamos el equilibrio emocional, mediante la disminución de la intensidad de nuestras pasiones y deseos y la fortaleza del alma frente a la adversidad, y finalmente la felicidad, que es el fin de estas tres corrientes filosóficas. La ataraxia es, por tanto, tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con el alma, la razón y los sentimientos.
Según Epicuro, existen dos clases de deseos: los naturales y necesarios, relacionados con la supervivencia, y los naturales no necesarios, que provienen de la cultura, política y vida social. La satisfacción de los deseos es lo que nos produce placer, que, para los epicureístas es lo que nos lleva a la felicidad, sin embargo, existen placeres que son completamente vanos y que nos producen un dolor mayor que el placer inicial, estos placeres producen intranquilidad y deben ser evitados por la razón ya que nos alejan de la "ataraxia". La filosofía es una vía hacia la ataraxia, ya que esta es considerada también: «la tranquilidad espiritual propia del sabio que distingue los deseos naturales de los que no lo son y es capaz de alejarse de aquello que es vano».
Ataxia
La ataxia (del griego a- que significa "negativo" o "sin" y taxiā que significa "orden") es un síntoma o enfermedad que se caracteriza por provocar la descoordinación en el movimiento de las partes del cuerpo de cualquier animal, incluido el cuerpo humano. Esta descoordinación puede afectar a los dedos y manos, a los brazos y piernas, al cuerpo, al habla, a los movimientos oculares, al mecanismo de deglución, etc.
Según el glosario de términos del Laboratorio de Genética Gregorio Marañón, se define la palabra ataxia como un:"Trastorno caracterizado por la disminución de la capacidad de coordinar los movimientos".
Por tanto, "ataxia" puede utilizarse indistintamente para referirse al síntoma de una coordinación defectuosa del movimiento muscular, o para nombrar una enfermedad degenerativa concreta del sistema nervioso de cuantas cursan con tal síntoma: en este segundo caso, debiera usarse esa palabra seguida de un nombre o numeración que identifique el desorden. Existe una gran variedad de enfermedades que incluyen este signo clínico, entre ellas la rabia o la encefalopatía espongiforme bovina (enfermedad de las vacas locas). También puede observarse esta manifestación ante la presencia de ciertos tumores intracraneales o tras traumatismos de la cabeza. Esta enfermedad la padecía el 16º presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln. Las personas que padecen esta enfermedad suelen ser bastante altas, de dedos largos, pies grandes y descoordinadas
Distopía
Una Distopía[] es una utopía perversa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal. El término fue acuñado como antónimo de utopía y se usa principalmente para hacer referencia a una sociedad ficticia (frecuentemente emplazada en el futuro cercano) en donde las tendencias sociales se llevan a extremos apocalípticos.
Etimología
De acuerdo al Oxford English Dictionary, el término fue acuñado a fines del siglo XIX por John Stuart Mill, quien también empleaba el sinónimo creado por Bentham, cacotopía, al mismo tiempo. Ambas palabras se basaron en el término utopía, acuñada por Tomás Moro como ou-topía o lugar que no existe, normalmente descrito en términos de una sociedad perfecta o ideal. De ahí, entonces, se deriva Distopía, como una utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antitéticos a los de una sociedad ideal. Comúnmente, la diferencia entre utopía y distopía depende del punto de vista del autor de la obra o, en algunos casos, de la recepción del propio lector, que juzgue el contexto descrito como deseable o indeseable
OBNULACION:
Se presenta como un estado semiconfusional con alteración de conciencia.
Estado de confusión mental que provoca un impedimento para pensar con claridad, debido a un descenso de la atención y la vigilancia, todo esto se ve acompañado por una lentitud mental y motora
Fantasía
Es la capacidad de moverse imaginariamente en la realidad; aquella actividad psíquica que permite reproducir las cosas por medio de imágenes, siendo su significación más frecuente la de la representación de una imagen perceptiva sin la presencia y actualidad del objeto de la percepción. Es decir, la f. sería la posibilidad de producir imágenes representativas. Se ha venido distinguiendo entre una f. reproductiva y una f. productiva. El niño en su f. trata de imaginar situaciones satisfactorias con las que le resulte fácil y agradable enfrentarse.
El psicoanálisis ha tratado de poner de relieve las frondosas f. infantiles, especialmente las que aparecen en la primera infancia, las cuales poseen una energía mágica de persistencia en el tiempo realmente extraordinaria, se hallan constituidas por contenidos sexuales y de otras clases, y dada su acción directora sobre el inconsciente pueden ser generadoras de neurosis que sólo se curan al hacerse conscientes tales f. a través de la interpretación psicoanalítica. También el psicoanálisis ha subrayado la faceta creadora de la f. a través de sus investigaciones acerca del mundo de los sueños. Pero han sido Jung (v.) y sus discípulos quienes más han insistido en poner de relieve la gran influencia que las f. oníricas tienen en la «modelación profunda» de la persona.
Alucinación
Una alucinación es una percepción falsa al no corresponder a ningún estímulo físico externo. Sin embargo, la persona siente esa percepción como real.
Por ello la alucinación es considerada una pseudo-percepción dada la ausencia de un estímulo externo. En ese sentido es distinta de la ilusión, que es una percepción distorsionada de un estímulo externo efectivamente existente. Las alucinaciones pueden ocurrir en cualquier modalidad sensorial - visual, auditiva, olfativa, gustativa, táctil, proprioceptiva, equilibrioceptiva, nociceptiva, termoceptiva o varias mezcladas.
La alucinación como experiencia es de interés para varias ciencias tales como la psiquiatría, la neurología y la psicología. Como tal la alucinación es una palabra recurrentemente mencionada en trastornos tales como algunas variantes de esquizofrenia y la epilepsia, aunque técnicamente aparece también mencionada en experiencias místico-religiosas, y así también como parte del consumo de drogas y estupefacientes al igual que la presencia de cáncer y también en los trastornos del sueño
Definición
Etimológicamente viene del término latino "de-lirare" que significa salir del surco al labrar la tierra. La palabra ha evolucionado para significar la creencia que "se sale" de la norma establecida por el grupo de pertenencia social. En el lenguaje diario, describe una creencia que es falsa, extravagante o derivada de un engaño.
En psiquiatría, la definición es necesariamente más precisa e implica que la creencia es patológica (el resultado de una enfermedad o proceso de una enfermedad). Como patología, es distinta de una creencia basada en información falsa o incompleta o de ciertos efectos de la percepción que son llamados, más precisamente, apercepción o ilusión.
Los delirios suceden normalmente en el contexto de la enfermedad mental o neurológica, aunque no están vinculados a ninguna enfermedad en particular y se ha encontrado que ocurren en el contexto de muchos estados patológicos (físicos y mentales). Sin embargo, tienen importancia particular en el diagnóstico de las psicosis y, particularmente, en la esquizofrenia, la manía y los episodios del trastorno bipolar. También pertenece a la nosología psiquiátrica en forma de un síndrome delirante, definitorio junto a los síndromes alucinatorios y disociativo-autistas de todas las psicosis.
Alcoholismo
El alcoholismo es una enfermedad que consiste en padecer una fuerte necesidad de ingerir alcohol, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de determinados síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo y suele ir elevando a lo largo del tiempo su grado de tolerancia al alcohol.[]
Características
Hasta el momento no existe una causa común conocida de esta adicción, aunque varios factores pueden jugar un papel importante en su desarrollo y las evidencias muestran que quien tiene un padre o una madre con alcoholismo tiene mayor probabilidad de adquirir esta enfermedad.
Ello puede deberse, más que al entorno social, familiar o campañas publicitarias, a la presencia de ciertos genes que podrían aumentar el riesgo de alcoholismo.
Algunos otros factores asociados a este padecimiento son la necesidad de aliviar la ansiedad, conflicto en relaciones interpersonales, depresión, baja autoestima, facilidad para conseguir el alcohol y aceptación social del consumo de alcohol.
Mitomanía
Del griego mitos, mentira, y manía, modismo. Se define mitomanía como el trastorno psicológico consistente en mentir patológica y continuamente falseando la realidad y haciéndola más soportable; el mitómano sublima su impulso transformándolo en arte.
Algunos adolescentes padecen de este trastorno debido a su personalidad inestable. Es bueno señalar que esto mayormente se da en aquellos cuyos padres son excesivamente rígidos o exigentes con ellos.
El dramaturgo español Juan Ruiz de Alarcón expuso un modelo de esta patología en su obra La verdad sospechosa.
Tendencia morbosa a desfigurar, engrandeciendo la realidad de lo que se dice.
Con frecuencia, el enfermo, de carácter más bien paranoide, desfigura mentirosamente la propia idea que tiene de sí mismo, magnificándola (delirio de grandeza) o simplemente disfrazando unos humildes orígenes con mentiras de todo tipo, de forma que llega realmente a creerse su propia historia y se establece una gran distancia entre la imagen que tiene la persona de sí mismo y la imagen real. Muchos famosos (cantantes de rock, celebridades de diez minutos, etc.) han padecido esta dicotomía.
Si bien la mentira puede ser útil y es un comportamiento social frecuente, el mitómano se caracteriza por recurrir a esta conducta continuamente sin valorar las consecuencias, con tal de maquillar una realidad que considera inaceptable urdiendo todo tipo de sistemas delirantes. Esta característica está asociada a trastornos de personalidad graves y se puede relacionar con dos tipos de caracteres: por un lado, los necesitados de estimación, y por otro, los que sufren un trastorno de personalidad hipertímica, es decir, las personas que tienen un ánimo muy elevado (superficiales, frívolos, impacientes)
Ambivalencia
1. Condición de aquello que tiene dos sentidos diferentes o se presta a dos interpretaciones opuestas: los redactores de noticias deben evitar ambivalencias en el texto.
2. Estado de ánimo, transitorio o permanente, en el que coexisten dos emociones o sentimientos opuestos: la ambivalencia de mis sentimientos se traduce en una lucha entre amor y odio
Nosofobia: Miedo a enfermar.
Definición ampliada: Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a enfermar o convertirse en paciente. También se conoce como nosemafobia. Quienes padecen de este trastorno muchas veces son mal llamados “hipocondríacos”. La Hipocondría es un trastorno en el cual la persona está convencida de padecer determinadas enfermedades. La nosofobia ha sido considerada a menudo como un caso restringido de hipocondría, ya que la persona tiene temor a la enfermedad, pero no está convencido de padecerla. Los nosofóbicos, siguiendo la clasificación del DSM-IV, serían diagnosticados de hipocondríacos. No obstante, empíricamente la diferencia entre la auténtica hipocondría y la nosofobia parece quedar claramente establecida.
El miedo hipocondríaco de la enfermedad se diferencia del miedo fóbico en los aspectos siguientes: - Mientras que los hipocondríacos no consideran que su miedo sea excesivo ni irracional, los fóbicos sí. - Los pacientes hipocondríacos no temen contraer una enfermedad en el futuro (como sí lo temen los fóbicos) sino de ya haberla contraído, tenerla en la actualidad y no haber sido diagnosticados.
Los pacientes hipocondríacos no evitan a los médicos y hospitales ni presentan respuestas de ansiedad inmediata al encuentro con los mismos. De cualquier manera, distintos estudios factoriales han hallado que existen dos dimensiones diferentes en la hipocondría, la nosofobia por un lado y la convicción de enfermedad por otra. Existen evidencias de que las terapias conductuales de exposición serían más eficaces en los pacientes fóbicos mientras que los tratamientos que se centran en cambios cognitivos funcionarían mejor con aquellos pacientes que están convencidos de padecer la enfermedad.
Agnosia
Agnosia, (del griego ἀγνωσία: desconocimiento), es la interrupción en la capacidad para reconocer estímulos previamente aprendidos o de aprender nuevos estímulos sin haber deficiencia en la alteración de la percepción, lenguaje o intelecto.
Se diferencia de la afasia anómica es que la persona que padece la primera puede describir el objeto, aunque no pueda acceder al nombre para referirlo. En la agnosia la persona no puede describir el objeto.
Las habilidades sensoriales están conservadas.
Clasificación
Atendiendo al canal sensorial podemos clasificar las agnosias en visuales, auditivas, táctiles, gustativas u olfatorias; siendo la primera la más estudiada.
Otra posible clasificación sería según el tipo de material no reconocido: Para las caras (prosopagnosia), colores (agnosia cromática), objetos, letras (alexia agnóstica), música (amusia), los dedos de la mano(agnosia digital), etc.
La clasificación más clásica es la de Lissauer (1890), que divide las agnosias en asociativas y aperceptivas. Esta clasificación aunque nunca se ajusta exactamente a la realidad facilita la comprensión de los síntomas de los sujetos
Material revisado y supervisado por el
Dr. Onasis R Lamillo Q
Psicoterapeuta
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